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Bucarest, 2002 Para la señora Svetlana Secrieru Gracias. Esta es la primera
palabra con la que quiero empezar. Es una palabra sencilla, pero con una
profunda resonancia, cuando está dicha de corazón. Vine a Ud. Con una nota de
escepticismo y esperanza al mismo tiempo. Harta de medicamentos, quise
orientarme hacia la medicina alternativa. La decisión fue tomada en el momento
cuando leí un atrículo en “Formula As”, sobre el la curación de la gente, por
Ud a través de bioenergía. Y me dije que es el momento que empiece también yo. Después de un examen
ecográfico, uno de los diagnósticos fue el de litiasis renal derecha (pielo –
cálculos con el diametro de 4 – 5 mm), microlitiasis renal izquierda (pielo –
cálculos con el diametro de 0,2 mm) y el riñónizquierdo caido. También tenía
problemas a la vesícula biliar, organos
genitales, etc. Una de las expresiones
de la señora doctor que hizo la ecografía fue “Tienes un organismo de vieja”. Y
yo tengo 31 años. Empecé una serie de 10
sesiones con bioenergía. Después de la primera sesión fue capaz de ponerme sola
el diagnóstico. Además de las olas de calor que sentí, los lugares afectados
empezaron a dolerme. No era un dolor agudo, sino un dolor sordo. Después de la novena
sesión, eliminé de la bilis un puño de cálculos de la dimensión de una
aceituna. Más precisamente, eliminé 8 cálculos grandes como una aceituna y 20 –
30 cálculos más pequeños. Alguien, un médico me dijo que estos cálculos
facetados no pueden ser eliminados por el calan colédico, a esta dimensión,
siendo demasiado grandes. A pesar de esto yo los había eliminado. Después de la novena
sesión Ud. me dijo que todavía habían cálculos en la bilis, no los eliminé
todos, hecho que fue confirmado por la ecografía que hice después de la
terminación de las sesiones. A la ecografía el diagnóstico de litiasis renal
derecha y microlitiasis relal izquierda no fue puesto más, las piedrecillas
fueron quebradas y ahora aparece solamente arena. Anexo para confirmación las
dos ecografías: antes y después. Mi nombre es Roxana
Radu, con domicilio en Bucarest, Aleea Vlahuta num. 1, bl. PM 18 bis, escalera
1, lanta 4, piso 159, sector 3, teléfono 6749009. Indicios con miles gracias. Respetuosamente, Roxana Radu
Bucarest, 2001 Tel:
(021) 3222308 Me llamo Tocats Otilia
– Maria. Soy de Bucarest y tengo 49 años. Conocí a la señora
Svetlana Secrieru a través del periódico “Formula As”, después de innumerables
caminos a varios médicos de varios hospitales, mi enfermedad – psoriasis – no
recibía ningun mejoramiento. Me daban ungüentes sobre ungüentes, que mejoraban
por el momento, después el prurito reaparecía. Así pasaron 10 años, ungirme
siempre, y un día de martes 1999, mi madre murió y yo hize cun choque inesperado
(porque no pude exteriorizarme, llorar), el psoriasis se generalizó en todo el
cuerpo, cavando heridas sangrientas de la cabeza hasta los dedos de los pies.
Hasta ahora cuando estoy escribiendo estas lineas, me hormiguea todo el cuerpo
al pensar como me parecía entonces. Había estado en el hospital Colentina donde
me prescribieron hacer rayos ultravioletas, que, en vez de mejorar mi estado,
lo empeoranon más (en los lugares donde no habían pupas – aparecieron). Recibí
todo tipo de pomadas, unas de ellas hasta quemaban la piel, las sábanas y todo
lo que me tocaba, estaba desesperada. También durante el mismo
periodo me enteré, en mi desesperación, de un médico que decía que me curaría,
era en “Popesti Leordeni”. El se ocupaba de una bombilla con rayos laser que
llevaba sobre todo el cuerpo y me prometía cada vez que la enfermedad me
pasaría. Fue a él un año – desde el Marzo 1999 hasta el Marzo 2000, pero el
milagro no pasó. Por supuesto que no podía ayudarme de ninguna manera. Fue
pero, porque después de sus sesiones hice nódulos en los intestinos y numerosas
verrugas, como unos hilitos sobre el pecho. También me hacía inyecciones con
extracto de cambronera que me engordó el cuerpo cin 11 kg. Estaba gorda (70
kg), desesperada y muy, muy pálida. Fue muy, muy enojada ,
desesperada, pero Dios no me dejó y un día, al llegar al trabajo, mi compañera,
Roxana, me mostró el periódico “Formula As” donde escribía que una Señora
bioterapeuta, Secrieru Svetlana, salva innumerables enfermos de varias
enfermedades y me aconsejó que vaya a ella. Sin la más pequeña
esperanza empecé las sesiones con bioenergía a la señora Svetlana Secrieru.
Hice todo lo que ella me dijo al pie de la letra. La señora Svetlana Secrieru tuvo tanta paciencia
conmigo porque llegué al punto de no creer más en mi curación. Después del segundo
ciclo de sesiones a la señora Svetlana, todas las verrugas desaparecieron,
solamente quedó una que se puso negro y también cayó en las siguientes
sesiones. En ese momento empezó a renacer la esperanza de curación. En el
cuello del úter tenía una herida (cauterizada unas cuantas veces y rota de
nuevo), después de las sesiones de bioterapia a la señora Svetlana la herida se
cerró enteramente y no tuve más dolores. Así se retiraron también pólipos sobre
los intestinos uno trás uno, ya no tengo dolores abdominales. Después del tercer ciclo
de sesiones las pupas que tenía empezaron a secar y hacer uncorteza blanca.
Hice baños con sal granijada cargada con bioenergía cada noche. También hice un
procedimiento, porque tenía casi todo el tiempo la lengua saburrosa
(blanquecina), pues tenía también problemas con la bilis. Después de las
sesiones de la señora Svetlana eliminé nueve piedrecillas como la uña del
pólice, de color verdino. Empecé a sentirme cada día mejor. Después de otro ciclo de
sesiones las pupas de la cabeza y de la faz empezaron a secar y desaparecer una
trás una. También en este momento empecé a adelgazar 3,5 kg cada mes. También
desaparecieron las pupas de las manos y después, después de otro ciclo, de todo
el cuerpo y de los pies. Solamente habIan quedado unas manchas de color claro
sobre los pies, pero que desaparecieron con el tiempo enteramente. La señora Svetlana Secrieru tuvo tanta paciencia
conmigo, porque yo estaba desconfiada hasta ver los primeros signos de
curación. La verdad es que ella no estaba curando solamente una enfermedad del
cuerpo, sino todo lo que es enfermo ella curaba a través de la bioenergía. Mi hijo menor hizo 10
sesiones de bioterapia y creció con 20 – 30 cm altura. Mi esposo había tenido
un accidente en el trabajo y sufrió unos golpes en los ambos pies, golpes que
no se podían curar más, todo el tiempo supuraban pus. Después de 10 sesiones,
la señora Svetlana cerró sus heridas y
ahora está bien de nuevo. La señora Svetlana Secrieru es mi médico y el
médico de mi familia, nosotros la queremos todos y le agradecemos de todo
corazón para todo lo que hizo y está haciendo por nosotros.
Bucarest, 29 de Octubre de 1999 Mi nombre es Lazar
Cristina, soy de Constanta y tengo 32 años. A consecuencia de los
estados de cansancio, dolores de cabeza permanentes, unos estados de depresión,
de la menstruación que me venía hasta dos veces al mes con coágulos, abundante,
dolores en la zona genital decidí ir a una consulta médica. El diagnóstico en
fe de la mamografía, de la visita al ginecologo, de la ecografía genital cayó
duramente y secamente: útero polifibromatoso, quiste ovariano en la derecha de
3 cm, mastosis fibro – nodular al seno derecho. Empecé tratamiento
medicamentoso con Orgametril, con calmantes, ungüentes para el seno, pero
sentía que no me traían ningun mejoramiento, porque los dolores a los senos
persistaban, la menstruación parecía ser más abundante que antes, además
engordé unos cuantos kilos a causa del tratamiento hormonal que seguía. En consequencia, decidí
pasar a otros métodos leyendo, especialmente en el excelente periódico semanal
“Formula As” sobre las terapias complementarias. Les digo sinceramente que,
instintualmente, después de haber leido el artículo con la señora Svetlana
Secrieru y vi la foto del periódico con el num. 362 17 – 24 de Mayo de 1999
algo me dijo: “éste es el camino” y decidí, finalmente, seguir las sesiones con
bioenergía. Después de las primeras
10 sesiones mis estados fueron de hormigueos, de calor unas veces, otras de
frío que sentía intensamente, ya no resistía partir si había un tiempo más
frío, dolores en la zona genital, especialmente el útero que sentía
apretándose, colocándose casi de la misma manera que al dar luz. Menciono que
tengo dos hijas: la mayor tiene 13 años, la menor 3 años y solamente al dar luz
sentí este tipo de dolores. Después de una nueva visita al ecografo después de
las primeras 10 sesiones, asombro:el quisto ovariano había desaparecido, el
útero normalmente posicionado, de dimensiones normales que antes también la
señora doctor me había dicho que es demasiado grande para una edad como la mía. Después de un mes de
pausa, volví a otras 10 sesiones que continuaron mi proceso de curacíón. Hice
también un mes pausa y hice la tercera serie de sesiones a la señora Svetlana. ¿Qué les podía decir
ahora después de 30 sesiones? Mi estado físico es excelente, ya los senos no me
duelen más, ni la cabeza, nada podría decir. Mi vida mejoró realmente a través
del estado de salud que estoy sintiendo ahora, estado que solamente tuve cuando
tenía 16 – 18 años. Les digo sinceramente que he reverdecido hasta en la faz.
Puedo decir que son otra persona: con coraje, con confianza en las fuerzas
propias, hasta tengo el deseo de irme en los Estados Unidos a mi hermano, deseo
que antes no existaba, probablemente a caus del estabo moral que tenía
aproximadamente 80% del tiempo. Al mismo tiempo que yo,
siguió los 30 sesiones también mi esposo que tenía una bilis cargado con cieno,
con piedrecillas, un estado general de cansancio, tenía también una enfermedad
de piel que se había localizado en el pecho, en la espina dorsal hasta la
cintura, a veces aparecían algunas manchas rojas hasta en la cara, en las alas
de la nariz, etc. A consecuencia del
procedimiento que nos ha sido recomendado por la señora Svetlana eliminé las
piedrecillas de la dimensión de una aceituna. Mi esposo tenía la enfermedad de
piel sobre todo el cuerpo, enfloreció podría decir como unas manchas pequeñas,
otras como unos granos que se quebraban solas. Después de las 20 sesiones la
piel volvió a un color de rosa, normal, los granos desapareciendo totalmente. También tenía en el pie
izquierdo una cicatriz cárdena, fea como una excrescencia que se volvía más
grande y le picaba. Ésta provenía de una mordedura de perro cuando niño y que
probablemente no trató adecuadamente y ahora a 34 años empezaba a crearle
problemas. Después de todas las 30 sesiones, el hinchazón se retiró, quedó
aproximadamente de la dimensión de una moneda, con un color ligeramente
cárdeno. Con el tiempo tenemos la certitud de que va a desaparecer. Menciono el hecho de que
mi esposo se siente muy, muy bien, tiene poder para trabajar, casi no sabe lo
que es el cansancio. Su estado físico y psíquico es de la nota 10 (diez). Porque he acumulado una
confianza muy grande viendo los resultados en nosotros dos, nos decidimos
llevar también la niña mayor de 13 años para 10 sesiones de profilaxis. Los síntomas descritos
por ella nos sorprendieron también a nosotros: empezó a dolerle la oreja
izquierda donde en la infancia cuando tenía 1 año tuvo otitis. El ojo derecho
también empezó a dolerle. Ella hizo natación en la piscina y a causa del agua
tratado con cloro hizo una forma de conjuntivitis aguda, hecho que nos
determinó no dejarla más a la natación. Supongo que la infección no se había curado
totalmente con los medicamentos administrados al tiempo respectivo. Mi hija
también tuvo dolores al mano izquierdo y al pie izquierdo donde tenía un corte
antiguo, feo, que se había cicatrizado muy feo. Creo que las 15 sesiones hechas por total, la trastornaron, le
despertaron dolores que no suponíamos, pero al final el resultado fue
asombroso. Mi hija se siente muy bien, no tiene ningun dolor, está más
relajada, más equilibrada. Antes hablaba rapidamente que no podías entender
nada, la mayoría de las veces tampoco terminaba las palabras, pero ahora habla
claramente y muy calmamente. Consideramos que
solamente el bueno Dios dirijieron los pasos de la señora Svetlana en estas
tierras para poder beneficiar también nosotros de esta fuerza maravillosa – BIOENERGIA.
Les quedaremos siempre agradecidos en frente de Su don y doblo la cabeza
besando sus manos con las cuales nos curó a todos nosotros, una familia entera.
Galati, 26 de Octubre de 1999 Tel: 036/ 468768 Me llamo Serbanu
Georgeta, soy de Galati y tengo 43 años. Desde hace dos años me
pusieron el diagnóstico de “arritmia extrasistal ventricular” (látidos
irregulares del corazón), periodo en el cual tuve el pulso de 155 látidos per
minuto. Fue a varios médicos en Galati, Bucarest, Braila que me prescribieron
los mismos medicamentos, pero no encontraron la causa. Menciono que durante la
medicación tenía extrasistales y muy fuertes, motivo por el cual me asustaba
muchísimo. En ese tiempo intenté hacer unas cuantas sesiones de cojoterapia,
sesiones que me hicieron muy mal. Siendo una fidel lectora
de “Formula As”, encontré en uno de los números de este periódico, a sección
Terapeutas naturistas, un reportaje con la señora Svetlana Secrieru y en ella
me puse muchas esperanzas aun sin conocerla. La contacté y empecé el primer
ciclo de sesiones desde el 1er de Agosto hasta el 11 de Agosto de
1999. La gran sorpresa y al
mismo tiempo alegría fue sentir que mi sufrimiento empezó a mejorar hasta de la
tercera sesión. Empezando con la cuarta sesión interrumpí definitivamente el
tratamiento medicamentoso, el pulso se regló, tenía extrasistales solamente 8
per día. También durante estas 10 sesiones eliminé muchas piedrecillas de la
bilis. Durante el periodo 20 –
26 de Octubre, vine de nuevo a la señora Svetlana para el segundo ciclo de
sesiones. Durante este periodo las estrasistales disminuyeron de 8 a 3 y el
último día de la sesión no tuve ninguna – hecho para el cual le doy las gracias
a Dios por haber encontrado esta señora, que está dotada con tal don, que hace
milagros. Les debo toda mi
gratitud y respeto por el resto de mi vida y le deseo de todo corazón que tenga
la fuerza y la salud para curar los que están ufriendo. Con amor, atención y
mucho respeto para la señora Svetlana Secrieru.
Chisinau 2001 Tel: 023724533 Tengo 35 años y me llamo
Cazacu Ecaterina. En la primavera del año 2001, a consecuencia del chequeo
médico al corazón me pusieron el diagnóstico de perturbaciones de ritmo no
identificadas. Tenía que hacer urgentemente la operación de introducción de la
válvula (aparato con 2 camaras al corazón), porque tenía bloqueo al corazón y
muchas pausas. Fue hospitalizada y bajo supervisión médica 24/24 horas. La
operación era muy cara para mí y conociendo los resultados excepcionales de la
señora Svetlana Secrieru, decidí seguir un ciclo de tratamiento con bioenergía
con ella. La señora Svetlana me
dijo que el caso era demasiado complicado, pero empezaría el tratamiento con
cortas pausas entre las series de sesiones, porque el riesgo el demasiado
grande. Los resultados fueron asombrosos, los médicos quedaron sorprendidos
viendo que el imposible se realizó. En solamente 3 meses fue definitivamente
tratada, y al final los médicos me dijeron: “Tu corazón es más sana que la de
una persona sana”. Para observar la evolución
del tratamiento les describo abajo los resultados del monitor de supervisión al
corazón después de cada ciclo de sesiones seguidas a la señora Svetlana
Secrieru. Indicaciones
monitorio
Ahora viendo estos
resultados, me descubro en frente a la señora Svetlana Secrieru, cubriéndola
con miles gracias y quedando agradecida por todo el resto de mi vida.
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